Conocer la Sombra para sanar la psique

En ocasiones intentamos solucionar un problema de ansiedad, depresión, inseguridad... a base de ampliar lo positivo, decirnos autoafirmaciones bonitas o nutrir nuestra mejor parte. Y esto puede ser muy útil, y con constancia, a veces resuelve gran parte o todo el problema...siempre y cuando no haya una parte protectora que tenga resistencias a cambiar y mejorar, una parte oculta que tenga su propia historia que no hemos querido escuchar. Y aquí nos encontramos con un asunto del que es muy humano y muy fácil no querer ocuparse, porque, como los monstruos cuando somos pequeños, da miedo.
No gusta, duele, ir a ver lo doloroso, lo oculto, lo negativo, lo que nos bloquea... Duele recordar lo solos e incomprendidos que nos sentíamos de pequeños, lo mal que nos trataron en el colegio, o reconocer que una parte nuestra está cómoda con el síntoma o problema o que obtiene ganancias de él, o admitir nuestros egoísmos, nuestros traumas... La Sombra. Eso duele. Pero os tengo que decir que muchas veces no hay sanación sin transitar ese dolor momentáneo, sin admitir esa parte oscura, escondida, y sin ir a ver y a conocer y a dialogar con esas zonas dolorosas y que de entrada nos desagradan o no queremos ver.
En la terapia con hipnosis, como en otras terapias que van a lo profundo de la psique, muchas veces acudimos a conocer y desentrañar esos mensajes, historias, partes de la psique, que permanecen ocultas o en la sombra y que parecen estar bloqueando o retrasando el proceso de curación y desarrollo natural de la persona. En terapia, este camino se hace en compañía, con la terapeuta, que conoce y ha transitado y transita este tipo de caminos y los conoce, y que guía, acompaña y protege durante el recorrido del Héroe o la Heroína, hasta que llega a su destino.
Y dejadme que os diga, hay que reconocer que las cualidades "negativas", los asuntos pasados dolorosos, las culpas, los malos recuerdos... son partes nuestras también, y necesitan ser escuchadas y visitadas para que nos sintamos íntegras, enteras como personas. Y os adelanto una cosa: cuando las vemos y conocemos, no suelen ser malas, nunca tienen una intención directa de dañarnos, sabotearnos ni de destruirnos, simplemente desarrollaron estrategias y maneras de sobrevivir y de seguir adelante. Al final, se pueden integrar, actualizar, sentirse aceptadas, volverse luz, y curarse. Pero solo para aquellas personas que asumen el valor de ir a esa aventura. Por eso le llaman El Camino del Héroe. Como en los cuentos y en los mitos. Hay que tener la valentía de ir y explorar, y el tesoro está al final del camino.


“Nadie se ilumina fantaseando figuras de luz, sino haciendo consciente su oscuridad.” 

Carl Jung 


Marta Rodríguez Álvarez C/Círculo de las Artes, 18. Lugo. 633 421 884 marta25@gmail.com



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